Posts etiquetados ‘Vacaciones’
Esto lo quería anunciar en el próximo número del NewScientist pero prefiero adelantaos el remedio absoluto contra el hipo.
Con los dedos índice y corazón (cordial o medio) hacéis el signo de la victoria (V). Volvéis la mano hacia la cara con la palma de la mano hacia ella y la esquina que se forma con los dos dedos como si os quisierais cortar la nariz. Ahora viene la parte importante.
Con las yemas de los dedos os palpáis los párpados de los ojos (ojos cerrados, claro) y mantenéis la postura durante 5 - 10 segundos.
El hipo se quita con un porcentaje del 95% de efectividad.
Para que luego os quejéis de que no os cuido…

Hace como un siglo que no me meto en mi blog y eso no podía seguir. Más cuando en mi tiempo libre (que es bien poco) me meto con el portátil y ataco el diseño del tema que quiero poner para el año nuevo. El sugerente título será “Arystor Gecko Nature“, a mi me ha gustado (cuando lo ponga aceptaré sugerencias).
Con los cambios de turno tan drásticos que tengo en el trabajo y mi facilidad para perder el norte ritmo del sueño y después de estar una buena cantidad de días si librar, hoy (por ayer empecé a escribir esto) me he decidido a escribir estas palabras. Y lo que quiero decir es que soy un obsesivo de cuidado. Después de un empujón empecé con varios diseños de lo que me gustaría que fuera mi blog hecho por mi y al final hoy he terminado la parte importante, el diseño gráfico (cómo lo veríais vosotros). Ahora me tomaré un descanso y retomaré este blog para contar las cosas que vayan ocurriendo. Leer más
Estoy de vacaciones y ahora no se porque cojones me he esperado para hacer una de las cosas que más me gustan…
¿Dónde estoy?
Vía Top Secret
Se trata de un deporte nacional que antes se llamaba “ir al pueblo“.
La diferencia es que si vas a tu pueblo es gratis, y si haces turismo rural vas a un pueblo que no es tuyo y pagando una pasta. Para hacer turismo rural no vale cualquier pueblo. Tiene que ser un pueblo “con encanto“.
- ¿Y qué es un pueblo con encanto?
Pues un pueblo que sale en una Guía de pueblos con encanto. Si es que se cae por su propio peso. A estos pueblos se suele llegar a través de una carretera comarcal con encanto, que es una carretera con tantos baches y tantas curvas que cuando llegas al pueblo estás “encantao” de bajarte.
Y cuando entras al bar intentas integrarte con los vecinos.
- ¡Buenos días, paisanos! ¿Qué es lo típico de aquí?
Y el del bar piensa: “Pues aquí lo típico es que vengan los gilipollas de la ciudad los fines de semana a dejarse doscientas mil pesetas (ó 1200 €)”.
Lo siguiente es alojarse en una casa rural o casa con encanto, que es una casa adornada con muchas vasijas y ristras de ajos en el techo, que no tiene ni tele, ni radio, ni microondas.
Eso sí, tiene unos mosquitos trompeteros que por la noche hacen más ruido que una Derbi Coyote. Luego te das cuenta de que los del pueblo viven en unas casas que no tienen ningún encanto, pero tienen jacuzzi, parabólica, Internet y portero automático.
Tu casa no tiene portero automático, pero tiene una llave que pesa medio kilo.









