Posts etiquetados ‘Japón’
Si digo que la velocidad de conexión a Internet en España es una boñiga (en desuso actualmente) no estoy dando la noticia del siglo, todos lo sufrimos en mayor o menor medida. Más aún con las tarifas planas y no sigo con las “tarifas planas” de móviles, porque eso es de juzgado de guardia.
Hace 5 ó 6 años, no me acuerdo muy bien, disfrutaba en casa de mi conexión a 56 kas, un módem que también servía para freír huevos y una paciencia innata para navegar por la Red. Hace cosa de 3 años, creo -mi memoria es comparable al del pez- pasamos a los 3 megas. Y desde hace 2 años tengo la actual de 6 megas, luchando por que tengamos los 20 del vecino con la misma compañía (en algunas ocasiones el proveedor se apiada y nos regala 1 ó 2 por la cara).
En España, no existe competencia real ni en telefonía ni en nada.
Esto es España. El usuario como cliente tiene un valor escaso y aprovechable, más que nada por que somos de los que pasan por el aro, ni más ni menos (yo incluido). También, nuestra filosofía no es precisamente la de innovar, eso no se premia y adquiere cierto valor para un empresario, aunque no mucho, que siempre estamos metidos en alguna crisis. Solo pueden gobernar 2 partidos, recibimos ayudas europeas por un tubo y sin embargo ese dinero va a parar a unos cuantos bolsillos, las cosas que se deberían de hacer se hacen a cuentagotas y mal hechas. Tenemos un salario mínimo de 600 euros cuando bienes, como la vivienda o la misma comida, se disparan. ¿Alguien se acuerda de lo que se podía hacer con 10 000 pesetas hace 5 ó 6 años? Se podía llenar el carro de compra hasta los topes, ¿cuanto se ganaba entonces? El salario base en otros países europeos es escandalosamente superior al nuestro y muchos de ellos tienen un PIB más bajo que el nuestro.
Ahora, miremos un poco en otra casa, más que nada para tener un referente y ver las cosas desde otra perspectiva.
Hace cinco años, la conexión mínima que se ofrecía en Japón era de 8 Mbps por 18 euros (Dios, que caro!) y la máxima 100 MBps por 32 euros (un precio vomitivo). En el 2005, la velocidad que se contrataba rondaba entre los 50 y 100 Mbps.
Hoy en día van entre los 100 Mbps y 1 Gbps en algunas ciudades importantes de Japón.
Si comparamos nuestras tarifas, no con Japón, sino con el resto de Europa vemos que ni hacia falta compararse con Japón. Nuestras tarifas son un 300% más caras, de media, en el gasto mensual. Sufrimos las conexiones más lentas y los precios más caros. Y la empresa con mayor mercado español, Telefónica, es precisamente la más cara (en su página, ofrecen una oferta de 1 año por 23,90 € y el resto a 44,90 € por una conexión de 10 Mbps, vergonzoso).
Al final va a ser cierto eso que me dicen mucho: España es un país de panderetas.
Cuando los japoneses se van al espacio lo hacen en HD, así que da gusto cuando llega la noticia de que han enviado un satélite para tomar fotos de la cara oculta de la Luna, entre otras cosas. Porque sabes que lo van a sacar en Alta Definición.

Visto en: Microsiervos | Más Información
Japón… ese país de costumbres, tabúes y tradiciones centenarias y a la vez moderna y jovial en todos los sentidos posibles. El sitio perfecto para mi compañero de blog Arystor
(de hecho esta pensando ahorrar para visitarlo algún día).
Si no imaginan hasta donde es capaz de llegar la extravagancia japonesa vean este ejemplo de una lección de inglés. En ella se enseña (para los que no entiendan mucho inglés) que decir si te ves envuelto en un atraco.
Bastante serio el tema pero… ¿Que tipo de lección creen ustedes que harían en Japón?
Pues eso. Es una realidad. Aquí tenemos a Pozi, el Cuñao, el Risitas, la pitonisa Lola y otros españoles pertenecientes a la España más profunda y oscura. Semos españoles y para bien o para mal esto es lo que exportamos al mundo exterior.
El término friki viene de freaks, para referirse antiguamente a personas con alguna anormalidad o malformación, por ejemplo el hombre elefante o la mujer barbuda. Después se derivó a personas raras o extravagantes y que suelen salir por televisión, como los casos españoles conocidos. Después están los frikis por un tema o una obsesión, llegando a ser sumamente especialistas en ese tema, por ejemplo los que suelen hacer maquetas de barcos. Aquí ya surgen los grupos que comparten la misma afición u obsesión, según como se mire. El término va evolucionando y llegamos a la actualidad. Y en ella encontramos a personas frikis por temas generales o por alguno en especial, tanto individualmente como en grupo. Se relacionan entre ellos y suelen empezar como un hobby y alcanzar metas insospechadas, vamos, hasta convertirse en un modo de vida (lo que se suele decir como niveles de frikismo). Aquí siempre me viene a la memoria Los Pistoleros Solitarios, tres piratas informáticos de lo mas frikis que trabajaban para Mulder y Scully en la serie Expediente X. También tenemos los distintos tipos de frikis según el tema; tenemos a los frikis de la animación, de los cómics (comiqueros u otakus en Japón), los de informática (en este caso hay varias subdivisiones: los linuxeros, los windowseros, los maqueros, etc… hasta llegar a la palabra milagrosa (o palagra término inventado en una confrontación con mi hermana) “GEEKS” en el que su estilo de vida está orientado a la informática y la tecnología), los de rol los roleros y así un gran etcétera. En Wikipedia podéis sacar más tipos de frikis, para gustos los colores.





