Todo el mundo dice una cosa y luego hace otra. En los sentimientos pasa lo mismo.

Anónima

Me ha pasado muchas veces, aunque de esto ya hace tiempo.
Con 19 años conocí al último novio que he tenido, el único, mi marido. Ya no tendré más, no lo podría soportar otra vez, sencillamente no estoy preparada, aunque la verdad es que ya no puedo. Todas las noches tengo la misma pesadilla.
Era un chico encantador y guapo, tenía los ojos marrones muy claros, más claros que los tuyos, con una melena de pelo que se lo recogía en una coleta. Por aquel entonces estudiaba Ingeniero Industrial, después seria muy bueno en su trabajo, ganaba mucha dinero, sabes. No tuvo que hacer mucho para enamorarme, ya me había decidido que si él me proponía salir le diría que si. Nos conocimos en una discoteca y en un mes ya salíamos juntos como pareja. Era muy atento, me regalaba cosas, salíamos a cenar en restaurantes caros -en aquella época no mucha gente podía pagarse eso-, aunque siempre le molestaba un poco que me vistiera con poca ropa o con vestidos un poco sugerentes. Me vestía así para el, pero él no lo veía de esa forma. A pesar de eso eran cosas muy pasajeras. Sentía que era un poco celoso pero pensaba que era porque me quería.
A los 24 él ya trabajaba como jefe de producción en la empresa de su padre y tras casarnos decidimos mudarnos juntos a una casa que habíamos comprado cerca del puerto, en Salou. Yo dejé mis estudios de Enfermería por él. Es de lo que más me arrepiento, la gente que conozco me dice otra cosa, pero yo estoy empeñada en que no debería haber dejado Enfermería.
Al poco de vivir juntos tuve a mi primera niña, Agnès. Una niña preciosa con los ojos de su padre. Fue cuando tuvimos nuestra primera pelea en la que me pegó. Mi niña ya tenía 2 años y salimos con una pareja de amigos. Dejamos a Agnès al cuidado de mis padres y salimos los 4 a comer a un restaurante y dar un paseo por el puerto. Yo no me había dado cuenta pero mi marido se fijó mucho en mi vestido y cree que vio miradas impertinentes de su amigo. Al llegar a casa empezó sacando el tema, y lentamente el río creció hasta desbordarse. Me recriminó la manera en que me vestía, decía que desde que nos conocimos siempre me vestía para provocar, no se cómo pero acabó dándome un bofetón y yo a él otro, luego me pidió perdón. Después hicimos el amor.

Pero la cosa no terminó ahí. Cada vez se ponía más violento, a veces peleábamos delante de la niña y sólo cuando Agnès empezaba a llorar parábamos. Yo le quería mucho y pensaba que era mi culpa, que me comportaba de una manera subconsciente que no conocía, y que él tenía razón. Pero ya no era por la forma de vestir. Pensaba que yo lo hacía aposta para darle celos. No soportaba que yo pudiera dejar de quererle y me decía lo que tenía y no tenía que hacer. Decía que era porque me quería. Pero volvimos a tener otras discusiones y en algunas llegaba a las manos. Pero siempre eran bofetones a última hora, agarrones y algún que otro empujón. No llegaba a más…
Decidimos tener otro hijo y llegó Xavier. Tuve un parto complicado y posteriormente cogí una depresión. Mi marido estuvo atento en todo momento, cuidándome y haciendo lo mismo con los niños. Llevaba muy bien el cuidado de los niños, su trabajo y me trataba muy bien. Pensé que las situaciones que habíamos vivido eran del pasado y estábamos en otro periodo. Pero ese periodo llegó a su fin.
Volvimos a las peleas, cada vez me pegaba con más asiduidad, por más razones que las de antes. Cada vez me sentía más culpable y todavía le seguía queriendo. Hasta que no pude más. Apenas podía engañar a mis padres, a los profesores de mis hijos cuando les llevaba al colegio, a los amigos que teníamos en común, a ti.
Decidí que quería separarme de él, a pesar de que todavía le quería. Pero quería más a mis hijos y ellos ya se estaban involucrando demasiado en nuestra relación. No quería ser una de esas víctimas que salen en la televisión, arropada bajo una manta blanca.
Tenía miedo de como podría reaccionar así que se lo dije a mis padres y me lleve a los niños con sus abuelos. Seguido puse una denuncia y hablé con un abogado para empezar los trámites de divorcio. Pero fue más duro de lo que pensé en su momento. Él no quiso aceptarlo. Al final gané, conseguí una manutención para los niños, un trabajo, me mudé a Málaga y empecé una nueva vida. De nuevo, duró poco.
A pesar de que había ganado había perdido. A pesar del nuevo comienzo, de nuevas oportunidades y sueños lo perdí todo. Se que mis hijos acabarán sobrellevándolo, pero vaya manera.
Tras llevar a Agnès y a Xavier al colegio me encontré de nuevo con mi antigua vida, con mi ex marido. De la sorpresa me quedé muda, no me lo podía creer, allí estaba irrumpiendo de nuevo. Parecía que no tenía fin, pero si que llegó esa desinencia. Me saludó. Yo le pregunté que era lo que quería. El quería volver, vaya pregunta más estúpida. Le dije que no, que era imposible, que ya no le quería -mentira-, el se acercó y me asusté. Saqué algo de voluntad y le pedí que se marchara. El no se movía. Le dije adiós y me marche en sentido contrario. Escuché un grito de alguien, no era de mi ex, era una persona que estaba en la otra acera y me miraba asustado. ¿Eras tu? No, no lo creo.
Cuando me di la vuelta mi primer amor, el único, al que todavía quería había sacado un cuchillo. Me pareció raro, no me imaginaba dónde lo tenía escondido. Se abalanzó sobre mi y me lo clavó en el pecho. Eso es lo que vi por última vez antes de morir, la hoja del cuchillo entrando fácilmente en mi cuerpo. Eso es lo que recuerdo por última vez. Después me arroparon en una manta blanca.
Ahora te lo cuento a ti.

  • pocas historias llegan a ganarse mi atencion de verdad en algo q hoy en dia se esta propagando por todo el mundo en resumen lo q es la vida hoy en dia gracias att davidfifo@…..

  • morra pendeja esto es de seriedad ahi aqui les dejo mi numero como nos encontramos con cada puta en internet.
    muy linda historia

  • guao me encanta ste es mi numero telefonico para todos esos chikos guapos (0141)4123942

  • si necesitan ayuda norka_libra@

  • amiga umm k triste tu caso

  • Entendi perfectamente el post.Lo de “dios” fue una broma, el lo entendera ya q me conoce

  • ok ok, mejor aprende tú el significado del concepto ironía. Te explico de qué va el post, porque veo que no lo entiendes. Arystor ha querido plasmar en primera persona la experiencia de una tercera, así que debes suponer que es el espíritu de la desdichada, pues ella está muerta y a arystor creo que le cuelga una polla entre las piernas. Y ahora no me salgas con eso de que no existen los espíritus…

  • capta la ironia

  • pero si tas muerto no puedes ablar, weno yo nunca me he mueto no se como va eso, seguro que entiendes mas que yo de eso, ya que se te ve muy “vivo”

  • no me seas torpe…nos lo cuenta a todos para que seamos testigos de su desgracia. Te lo cuenta a ti

  • a quien se lo cuenta la chica a dios?xd

  • Una historia demasiadas veces repetida por desgracia. Ahí va un consejo a tod@s: quien bien te quiere no te hará llorar!!!

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